La pregunta que flotaba en el aire en la presentación de este ambicioso y pionero proyecto sociocultural por parte del Ayuntamiento de Murcia era: ¿Qué papel juega el MoMA en todo esto? La respuesta de Terence Riley, director del departamento de Arquitectura del Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York fue clara: «Mi participación como representante del MoMA no es oficial, lo que pueda ser es una cuestión de futuro».
Sin embargo, horas antes de la rueda de prensa, desde el Ayuntamiento se filtró la noticia de que el MoMA instalaría una de sus sedes mundiales en Murcia. Esta cuestión fue negada por activa y por pasiva por los responsables del proyecto: «No hay vinculación del proyecto con el MoMA, claramente, aunque sí un firme propósito de muchos benefactores», afirmó Cris Gabarrón, presidente de la Fundación Gabarrón. «El MoMA no hace franquicias como McDonalds, eso es muy importante señalarlo. Éste es un proyecto de Murcia y yo participo con una visión de asesoría desde mi posición de experto en arquitectura y mi experiencia como director del departamento de Arquitectura del MoMA desde hace 14 años», respondió Riley a la pregunta directa de si el MoMA instalaría una de sus sedes en la ciudad.
Lo que sí está claro es que eso futuro «socio» que busca el Ayuntamiento de Murcia, como lo definió el alcalde Miguel Ángel Cámara, se encontrará entre «los cuatro, cinco o seis primeros a nivel mundial» en el campo de la arquitectura, el diseño y probablemente también el arte contemporáneo, y entre ellos está sin duda el MoMA, así como el Getty Center (Los Ángeles), el Instituto Holandés de Arquitectura (Rotterdam), el Centro Canadiense de Arquitectura (Montreal) o el Museum fur Angewande Kunst (Viena).
«Este es el proyecto estrella de Murcia y lo va a ser de España. Queremos que tenga carácter nacional e internacional y que aúne arte, arquitectura y diseño e incorpore elementos para permitir la vida ciudadana en ese ámbito», una filosofía que permite deducir que esta intervención, tan cercana al barrio de La Paz, influirá y estará relacionada de manera inevitable a su remodelación, que también, según López Rejas anunció el pasado 26 de enero, ha encargado al arquitecto de prestigio internacional Ricardo Bofill.