Sólo quienes tienen un criterio pueden variar de criterio, cosa que le está vedada a los que se aferran al suyo en la honrada creencia de que están en lo cierto. Rectificar es de sabios, se suele decir, pero también puede ser patrimonio de los ignorantes, si cambian y salen perdiendo en el cambio. Creo que el Supremo no se equivoca al adoptar una nueva doctrina de jurisprudencia que impida que se fundan y junten las penas de los asesinos. No se pueden sumar cantidades heterogéneas y una cosa son los años y otra los muertos.