Con el Reina Sofía ya a pleno rendimiento, y una incidencia de la gripe irrisoria si se compara con la epidemia del año pasado, las urgencias de los cuatro grandes hospitales de la Región deberían haber afrontado este invierno con cierto desahogo. Sin embargo, no ha sido así. Aunque La Arrixaca, y sobre todo el Morales Meseguer, han reducido la media de pacientes que esperan su ingreso y han aumentado el número de camas libres con que cuentan cuando empieza el día, las cifras globales demuestran que las puertas de urgencias han vivido de nuevo un enero lleno de colas y esperas.