El catedrático Manuel Alonso Erausquin tomó ayer posesión como primer Defensor del Telespectador y del Radioyente de RTVE, con la garantía de poder trabajar de una manera independiente. Sus primeras palabras fueron para asegurar que quiere conseguir «el mejor servicio público en beneficio de la audiencia». Erausquin accede al cargo con el objetivo de «hacer cumplir la ley». Por ello quiere vigilar que «no se dañe ni engañe a nadie» y pretende «trasladar los gustos o disgustos» que motivase la programación al Consejo de Administración del ente público, ante el que comparecerá de manera trimestral Su principal preocupación al acceder al cargo es la de organizar la Oficina del Defensor, para que «no se deje nada sin respuesta», además de cumplir las peticiones de los espectadores y radioyentes «en el menor plazo de tiempo posible».