Si la semana pasada eran informados los ayuntamientos de la Región acerca de la plaga del picudo rojo que afecta a las palmeras ayer les tocó a los comerciantes, productores e importadores inscritos en el Registro Oficial.
El jefe de los servicios de Sanidad Vegetal, Esteban Abad, y el técnico del servicio Francisco José González informaron a los viveristas de las características de la plaga, de cómo está afectando a la zona del sur y levante peninsular y, sobre todo, de las restricciones al comercio. A partir de ahora, el transporte de palmeras no podrá hacerse sin pedir permiso previamente a la Consejería de Agricultura y sin la expedición de un pasaporte fitosanitario, que garantiza que la palmera está en buenas condiciones para su traslado.
Entre otras obligaciones, deberán llevar un registro de los vegetales adquiridos y comercializados, conservándose al menos durante un año los albaranes correspondientes. Además, los comerciantes e importadores deberán tener un responsable fitosanitario, que deberá estar en contacto permanente con el organismo oficial responsable. Será importante citar el país de origen de las importaciones.