El presidente regional, Ramón Luis Valcárcel, dijo ayer que no se puede tratar de impedir la actividad de una empresa, que se ajuste a la legalidad, por criterios políticos, y subrayó que «quienes ponen piedras en el camino deberán responder», en alusión al plan parcial de Polaris World en Alhama.
Valcárcel, que inauguró en Lorquí la nueva depuradora, añadió que «da igual que se llame Polaris o cualquier otra cosa», al tiempo que apeló al «sentido común» y a la necesidad de que se favorezca el desarrollo de la Región a través de actividades económicas «siempre que se ajusten a la ley».
Señaló que si la empresa «ve cercenados sus derechos» podrá «resolver el problema de forma política o por la vía judicial si entiende que tiene posibilidad de ampararse en la ley».
Valcárcel insistió en que desde su responsabilidad está obligado «a velar para que se cumpla la legalidad», y reiteró que cuando los proyectos son legales se debe «procurar que las cosas vayan por el camino adecuado».