«Lo que, de algún modo, pretendo conseguir con mi escultura es hacer un mundo feliz, sí. Y si se observa mi obra con detalle, creo que tiene cierta alegría, porque para mí la escultura es una fiesta. Hay mujeres que pasean por la playa, y otras que, sentadas en su mecedora, se recrean mirando el mar; otras intentan ponerse o anudarse los zapatos... Son cosas que uno apunta, según va andando por la vida», afirmó ayer el escultor Antonio Campillo durante la rueda de prensa en la que el consejero de Educación y Cultura, José Ramón Medina Precioso, presentó la exposición, que bajo el nombre de Retrospectiva, fue inaugurada ayer tarde por el presidente de la Comunidad Autónoma, Ramón Luis Valcárcel, en la sala de la iglesia de San Esteban (Murcia), donde permanecerá abierta hasta el 20 de marzo.