No todos los días se tilda a un profesor de «homófobo o misógino», acusaciones muy graves que han puesto sobre aviso al decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Murcia, Fernando Sánchez Gascón, como último responsable de la labor docente de uno de sus profesores, Luis Miguel Pastor. El decano afirmó ayer que «quiero hablar con él para saber qué está ocurriendo y revisar personalmente sus apuntes».
Sánchez Gascón también anunció que «el tema se tratará en la próxima junta de la facultad, que será en breve, y en la que no descarto que sea otro departamento el que se encargue de la asignatura de Bioética».
A pesar de estas declaraciones, el decano de la Facultad de Medicina quiso dejar claro que «Luis Miguel Pastor es una magnífica persona y un excelente profesor de Histología» y añadió que «le gusta la Bioética también, pero quizá no es un profesional tan especializado en esa materia».
Respecto al hecho de que el profesor Pastor expresara su propia opinión en clase sobre temas tan candentes como el aborto o el uso del preservativo, manifestando estar en contra, Sánchez Gascón expresó que «él es libre de dar una visión personal de su manera de ver la vida, pero ésta tiene que estar contrastada con sus compañeros de departamento». El decano destacó que «en todo caso en la Universidad tenemos que enseñar a pensar en los alumnos pero también hay que basarse en la evidencia».
Luis Miguel Pastor explicó a La Verdad que no había sobrepasado los límites de la libertad de cátedra en su ejercicio profesional; algo en lo que coincide el decano de Medicina de la Universidad de Murcia -UMU- que especificó que «él siempre me ha insistido en que algunas de sus afirmaciones no son más que su propia opinión personal».
Los que levantaron las sospechas fueron un grupo de alumnos de primer curso de Medicina que alertaron sobre una metodología a la hora de dar clase, para ellos, un tanto extraña; muchos no ven con buenos ojos que su profesor de Bioética mezcle sus propias opiniones personales sobre el aborto, la fecundación in vitro, el uso del preservativo o las prácticas homosexuales, con lo que son los contenidos formales de la asignatura.
«No he tenido quejas»
Aunque el propio Pastor confesó a este periódico que no había recibido ninguna queja de parte de sus alumnos y que además no se había pronunciado sobre las relaciones homosexuales o el uso del condón.
Luis Miguel Pastor confirmó que sí se había mostrado en contra del aborto y a favor de la limitación de la fecundación in vitro en algunos casos concretos, pero que en todo momento sus alumnos eran conscientes de que se trataba de una opinión personal.
Quien sí se ha quejado ha sido el PSOE que reprochó duramente la actitud de este profesor y pidió la comparecencia del consejero de Educación, Juan Ramón Medina Precioso, en la Asamblea. Algo que de momento está aún en el aire ya que éste no ha querido pronunciarse al respecto, al igual que ha ocurrido con el rector de la UMU, José Ballesta.