A pesar de las quejas y recursos de los promotores de Hacienda del Álamo, los estudios sobre la contaminación acústica que generará el futuro aeropuerto indican que el nivel de ruido en la urbanización no superará en ningún caso los umbrales máximos permitidos por la ley.
El informe sobre la contaminación acústica elaborado a raíz de la declaración de impacto ambiental reconoce que «el núcleo de Hacienda del Álamo, al estar alineado con la senda de descenso y despegue de la pista, será el que tendrá un mayor nivel de ruido», aunque precisa que «del análisis detallado de las poblaciones más próximas al futuro aeropuerto en ningún caso se sobrepasarán los niveles umbal límite». Los valores máximos de ruido marcados en el decreto 48/1998, de 30 julio, son de 65 decibelios durante el día y de 55 durante la noche. En Hacienda del Álamo, según el tráfico aéreo previsto en el aeropuerto, el nivel de ruido sería de 53,8 decibelios por el día y de 47 decibelios por la noche.
El consejero de Obras Públicas, Joaquín Bascuñana, asegura que «hemos cumplido todos los requisitos». No obstante, anteayer se entrevistó con los responsables de la urbanización para «ver alguna fórmula que permita no demorar el proyecto y que pueda satisfacer a ambas partes».