El Polaris World necesita como agua de mayo un impulso definitivo en el campeonato que le permita confiar en sus posibilidades como aspirante a luchar por el título. La irregularidad manifiesta que está mostrando el equipo albiazul esta temporada frena cualquier intentona del equipo de levantar el vuelo. El último jarro de agua fría fue la goleada encajada el pasado lunes ante el Móstoles, que volvió a bajar de la nube al cuadro dirigido por Tino Pérez, que aún así, entiende que los cinco goles recibidos son un castigo excesivo para el buen juego desplegado por sus púpilos.