El Real Madrid quedó k.o. en la Copa en sólo 90 minutos. En la competición que tenían puestas más esperanzas los blancos se pueden ya despedir del título sin jugar la vuelta en el Bernabéu el próximo martes. El Zaragoza dio un repaso al Madrid y propinó una goleada histórica a un equipo que hizo aguas en defensa, no carburó ni ayudó en el centro del campo y acabó humillado por el rival ante el que esperaba vengarse de la final perdida en 2004. La verdadera revancha se la tomó el hermano de Gabriel Milito, Diego, que tuvo una efectividad asombrosa y marcó cuatro goles, aunque el Zaragoza pudo conseguir más tantos. Como ejemplo, a falta de cinco minutos el bigoleador Ewerthon estrelló el balón en el poste. Desde 1999 el Madrid no encajaba seis goles y tuvo que ser en el primer asalto de la semifinal copera para quedar virtualmente sentenciada. Para el magnífico Zaragoza la noche fue grandiosa. Después de marcar cuatro goles al Barça y al Betis, la marca se amplió ante un triste Madrid que recibió un durísimo correctivo y deberá de nuevo plantearse su futuro.