Entre los jóvenes se aprecia una tendencia creciente a disminuir consumos de televisión a favor de Internet y, en general, el tiempo promedio de consumo de este medio es ya en España superior al empleado en la lectura de la prensa diaria, según el informe Medios de Comunicación. Tendencias 2006. El año de la Televisión.
Este informe, auspiciado por la Fundación Telefónica, fue presentado ayer en un acto al que asistieron el secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda; el vicepresidente ejecutivo de la Fundación, Javier Nadal; el coordinador del informe, Bernardo Díaz Nosty, y el presidente del Colegio de Altos Estudios Europeos Miguel Servet, José Vidal Beneyto.
No obstante, el informe señala que la población usuaria de Internet en España es la mitad o menos de la mitad de las otras naciones del centro y del norte de Europa, aunque es entre los adolescentes donde menos diferencias se aprecian en las prácticas de acceso a la red.
El informe, en cuya elaboración han participado un total de 40 profesores y profesionales, se refiere también al mundo de la prensa diaria, negocio que «evoluciona satisfactoriamente» y ha mejorado de forma constante desde 2001 gracias al incremento de los ingresos publicitarios y no tanto al aumento de la circulación, que se sitúa por debajo de los 100 ejemplares por 1.000 habitantes.
Considera que la prensa gratuita no sólo supone un nuevo soporte para los anunciantes, sino una vía para recuperar y mantener los lectores de prensa.
En el área de la televisión, base de la nueva legislación audiovisual, el informe se refiere al aumento de la competencia, el reparto de la publicidad para más empresas, y la llegada de la Televisión Digital Terrestre (TDT) y de los contenidos, «que es el que sigue presentando menos novedades». En relación a los informativos, afirma que la «creciente espectacularización» de la información en informativos nacionales, donde predominan los sucesos, la crónica rosa y los deportes, ha limitado la presencia de noticias periodísticas de referencia.
No obstante, señala que la televisión pública «no remarca tanto los valores de agenda populares y sensacionalistas», aunque sigue siendo «excesivo» el paralelismo entre un modelo y otro.
El informe justifica la figura del Consejo de Medios Audiovisuales como figura para regular el sector, aunque dice que queda por resolver una definición clara del espacio de los emisores públicos y privados y, en el tránsito a la televisión digital, «el desorden de las emisoras locales».