El director de la Fundación Instituto Euromediterráneo del Agua, Francisco Cabezas, advirtió ayer de los efectos «perversos y no deseados» que puede esconder la derogación del trasvase del Ebro y la alternativa recogida en el programa Agua. Cabezas, quien intervino en una jornada sobre Las nuevas realidades y las futuras necesidades del mundo del agua, aseguró que el coste del agua desalinizada va a ser inasumible por numerosos agricultores, pero no para futuros desarrollos urbanísticos y turísticos.