Las supuestas irregularidades contables cometidas por Hefame en las cuentas del 2001, y puestas de manifiesto por un informe pericial encargado por el Juzgado de Instrucción Número 6 de Murcia, no tendrá ninguna incidencia en el proceso de fusión que la cooperativa de distribución farmacéutica lleva a cabo con Cofares, según coincidieron ayer en señalar ambas empresas.
El presidente de Cofares, Carlos González Bosch, declaró a La Verdad que se trata «de unos hechos sabidos, transparentes y claros, que no tendrán ninguna incidencia en la fusión. Se trata de una circunstancia difícil que ya se ha intentado solucionar».
González Bosch agregó que «la auditoría incluida en la memoria de Hefame de 2001 ya recogía una salvedad referida a la revalorización del inmovilizado material. Por lo tanto, conocíamos el problema y sabemos como solucionarlo».
El presidente de Cofares precisó que esta solución puede pasar por «poner el dinero en la compañía con los beneficios de ejercicios posteriores o bien con los activos que vayan aflorando en el proceso de fusión». González recordó además que «están pendientes las auditorías de las empresas del año 2005, además de otra auditoría externa que queremos que se haga en profundidad, no porque no conozcamos la situación de Hefame, sino porque queremos que todo se haga con las mayores garantías».
Sin responsabilidades
En el caso de que prospere la querella contra el anterior Consejo Rector de Hefame y que el auto judicial confirme la existencia de irregularidades contables, el presidente de Cofares señaló que «me dolería en lo personal porque son compañeros, pero ninguno de ellos tiene responsabilidades en la actualidad en Hefame y no son nuestros interlocutores, por lo que no tendría la menor incidencia».
El informe pericial encargado por el Juzgado y que ayer publicó La Verdad precisa que Hefame realizó en el año 2001 una revalorización de los activos contraria a la normativa jurídico contable, que además se computó, también de forma irregular, como ingresos extraordinarios, lo que permitió a la cooperativa declarar unos beneficios de 457.000 euros. El auditor judicial, en cambio, señala que dicho año, si se hubiera cumplido la ley y los principios de contabilidad, Hefame debía haber registrado unas pérdidas de 23,1 millones de euros.
La cooperativa, en un comunicado difundido ayer por la tarde, indica que la revalorización voluntaria del inmovilizado material «tuvo su reflejo en la correspondiente memoria y que, por lo tanto, era un hecho conocido por los socios que aprobaron las cuentas anuales con un 85% de los votos favorables».
Hefame agrega que esta decisión «no ha tenido repercusión directa en el funcionamiento» de la cooperativa, que en los últimos años «ha mejorado sus ratios y alcanzado excelentes resultados como muestran las sucesivas memorias y sus correspondientes balances».
Hefame, que invoca el derecho de presunción de inocencia de los querellados, precisa además que el proceso de fusión con Cofares «no se ve afectado ni por el citado informe pericial ni por las futuras diligencias judiciales», ya que la cooperativa madrileña conocía la actualización del inmovilizado realizada en 2001 «como modo de equilibrar el desfase de existencias reales de productos, hecho habitual en las grandes empresas de distribución».