Antonio Baños sigue sin poder reprimir sus impulsos. El presidente del Lorca ha vuelto a atizar el fuego tensando aún más la débil cuerda que une las relaciones con el Real Murcia. El próximo domingo, en el palco de La Condomina, la tensión se podrá cortar. No hace falta rascar mucho para comprobar que bajo las sonrisas y el ambiente oficial de normalidad las diferencias entre Baños y la directiva del Real Murcia siguen siendo casi tan malas como en el partido de la primera vuelta, cuando Jesús Samper decidió que nadie acudiera al Artés Carrasco tras los insultos que Baños les dirigió públicamente. Hace unos días el presidente lorquino volvió a protagonizar un incidente ante uno de los equipos del Real Murcia.
El pasado 14 de enero el equipo de Liga Nacional Juvenil acudió a Lorca para disputar el encuentro correspondiente a la jornada catorce. El partido terminó con una goleada grana (1-4) y varios incidentes protagonizados por el presidente lorquino, quien, según los testigos, tuvo un comportamiento nefasto y violento, insultando al árbitro reiteradas veces.
Esta agresividad verbal se reflejó en el acta del partido y llevó a la Federación Murciana de Fútbol a imponer una multa al Lorca y a sancionar a su presidente con cinco partidos «por insultar al árbitro siendo éstos reiterados y especialmente (art. 122 B)», según se expresa literalmente en el acta del Comité de Competición.
No es la primera vez que Antonio Baños tiene problemas con su comportamiento. La visita a su campo de los equipos murcianos no parece sentarle demasiado bien y, curiosamente, ya fue sancionado con anterioridad cuando, también en categoría juvenil, el Lorca se enfrentó al Ciudad de Murcia.
El cuatro de diciembre, en el partido que jugaron los dos equipos, volvió a insultar al árbitro al que se refirió «en términos de menosprecio», tal y como recoge el acta, por lo que el Comité de Competición lo sancionó con tres partidos.
El Real Murcia no ha querido valorar este último incidente. Santiago del Río, director general de la entidad grana, aseguró ayer que «recibiremos a la directiva del Lorca con todo el respeto que se merece, ni más ni menos que el que le damos a todos los equipos que nos visitan en La Condomina».
La comida, en el aire
Mientras, Antonio Baños, se hace de rogar. A pesar de que comentó a La Verdad que acudiría al palco de La Condomina, ayer, en varias entrevistas, no confirmó su asistencia ni su ausencia, pero los que lo conocen bien aseguran que por nada del mundo se perdería presidir el partido desde el palco de La Condomina, en una cita tan importante para el Lorca y cuando su equipo suma un éxito tras otro en la competición.
El domingo, Jesús Samper y Antonio Baños no estarán obligados a dirigirse muchas palabras. Sentado entre los dos presidentes estará con mucha probabilidad el alcalde de Lorca, Miguel Navarro, siempre que acepte la invitación personal que le ha hecho llegar el Real Murcia.
Aunque ninguna de las partes lo asegura, la tradicional comida de directiva no se va a celebrar. Desde el Real Murcia intentan crear un clima de normalidad, y han dejado en manos del Lorca la celebración o suspensión del almuerzo. Si los directivos visitantes quieren comer, el club grana los invitará. Hasta ahora ambas partes han expresado su intención de no realizar comida alguna ya que la situación no es la más adecuada por lo que no se verán las caras antes del encuentro salvo un cambio de última hora.