La historia de desamor entre el presidente del Lorca y el Real Murcia ha vuelto a vivir un nuevo episodio. Antonio Baños ha tensado aún más la débil cuerda que une las relaciones con el club grana. El próximo domingo, en el palco de La Condomina, todos intentarán actuar con normalidad, pero la tensión se podrá cortar. No hace falta rascar mucho para comprobar que bajo las sonrisas y el ambiente oficial las relaciones entre Baños y la directiva del Murcia siguen siendo casi tan malas como en el partido de la primera vuelta, cuando Jesús Samper decidió que nadie acudiera al Artés Carrasco tras los insultos que Baños les dirigió públicamente. Hace unos días el presidente lorquino volvió a protagonizar un incidente ante uno de los equipos del Real Murcia.