El sistema Pastor afronta hoy (17.00, La 2) una prueba de fuego: Dinamarca, firmante de un balonmano espectacular, duro y muy rápido. España, único equipo invicto, aterró por su ataque el jueves ante Eslovenia, pero recibió 33 goles, demasiados. El seleccionador insiste: «La clave es la defensa. Debemos crearles dudas en la circulación». Francia y Croacia disputan la otra semifinal (14.15, Teledeporte).
Tras un minucioso estudio de los vídeos, Juan Carlos Pastor vaticinó un partido muy duro: «Sabemos que hay que sufrir, entre otras cosas porque ellos reparten mucha leña al defender, y utilizan sistemas variados. Frente a Rusia salían casi hasta medio campo. Debemos estar preparados para la dureza, tanto si el árbitro la permite como si no, y concentrarnos en el juego. Voy a dar instrucciones tajantes para no devolver los golpes. Contra la dureza, fluidez y sangre fría».
Pastor parecía más seguro de sí mismo que en días anteriores; como él mismo apuntó, el mal partido de sus hombres ante Ucrania, el miércoles, quizá fue muy beneficioso: «Supongamos que ganamos ese partido por diez goles. Nos hubiéramos ido a la cama confiando en que Alemania no podría golear a Polonia, lo que nos hubiera puesto en semifinales sin jugar contra Eslovenia. Y si entonces los alemanes ganan por mucho, no estoy nada seguro de que fuéramos capaces de cambiar el chip y luchar con los eslovenos».
Tras la victoria frente a Eslovenia, Pastor recordó a sus jugadores que era jueves, como hace un año en el Mundial de Túnez, en vísperas de semifinales: «Entonces logramos clasificarnos tras depender de los demás. Esta vez somos el único equipo invicto y no hemos necesitado ayudas de nadie. De los cuatro semifinalistas del año pasado, tres estamos aquí, y la otra semifinal se repite; sólo cambia nuestro rival, Dinamarca en lugar de Túnez. También podemos repetir el título».
«Son pan comido»
«Tenemos un 70% de probabilidades de ganar. En realidad, España es pan comido», dice ayer en unas declaraciones polémicas Joachim Boldsen, el aguerrido central danés, al diario Extra Bladet. «Francia da mucho miedo, pero con España se puede discutir, como demostró al empatar con Alemania», matiza su seleccionador, Ulrik Wilbek.