De nada sirve negar la evidencia. Los Latin Kings, «una organización criminal» y muy violenta constituida por jóvenes sudamericanos, y que ha sido exportada a España desde países como Estados Unidos y Ecuador, están bien asentados en la Región. Pese a los continuos desmentidos públicos realizados desde hace meses por parte de la Delegación del Gobierno y de los mandos de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en la Región, un informe interno de los servicios de Información del Cuerpo Nacional de Policía confirma no sólo su presencia en Murcia, sino que además resalta que en torno a este grupo se constituye uno de los cuatro grandes reinos de esta organización en España.
El citado informe, que consta de 60 folios y que El País desveló anteayer, indica que la banda de los Latin Kings en España se hace llamar Sagrada Tribu American Spain (STAS), al frente de la cual se encuentra supuestamente el ecuatoriano Eric Javier Velastegui Jara, alias El Padrino, quien se encuentra encarcelado.
La STAS se divide a su vez en cuatro reinos -conjunto de varios capítulos o grupos de unos 20 individuos en cada barrio-, que en España son los siguientes, según el citado informe: Inca (Madrid), Hispano (Barcelona), Maya (Valencia, Alicante y Torrevieja) y Azteca, que es el que tiene sus dominios en la Región.
La nación es el conjunto de reinos y capítulos y puede llegar a contar con miles de miembros, aunque los servicios de Información estiman que en la actualidad, después de que la banda haya sufrido varios golpes policiales muy importantes, sobre todo en Madrid, no sobrepasan los cien en toda España. Cada uno de ellos, salvo los jefes, abona una cuota semanal a la organización que oscila entre los tres y los ocho euros.
Las primeras noticias sobre los Latin Kings en España surgieron cuando la Policía detuvo a Velastegui en mayo de 2003, acusado de violaciones y robos con violencia, y en el registro de su domicilio encontraron abundante documentación sobre esta organización, incluidas fichas de sus miembros en España.
Fuentes de la Jefatura Superior de Policía en Murcia admitieron ayer que «decir que en la Región no están estos grupos no sería, hoy por hoy, exacto ni correcto. Pero también es cierto que hasta ahora no están generando grandes problemas y quizás ello se debe a que se sienten más controlados y vigilados que en una gran ciudad». Asimismo señalaron que «estamos en guardia sobre este fenómeno y se les está controlando, tanto a través del Grupo de Menores (Grume), como de los servicios de Información».