La policía de Svelvik, un pueblo al suroeste de Oslo, halló un zoológico tropical en el domicilio de un noruego, que tenía un caimán, cuatro serpientes, un lagarto y tres tortugas en su salón. «Nos avisaron varios ciudadanos», explicó a Efe el jefe de policía de Svelvik, Erik Liaklev. Los reptiles que se amontonaban en la casa eran un caimán enano de un metro de largo, un escinco de lengua azul, tres tortugas tropicales, una pitón tigre y varias culebras californianas. Los agentes los capturaron con facilidad porque el propietario les ayudó en el traslado a comisaría y los animales pasaron la noche en el calabozo y compartieron la hora del almuerzo con los policías, aunque no su comida.