Las comunidades autónomas contarán con 2.515,2 millones durante el 2006, para aplicar las políticas activas de empleo, cuya gestión tienen transferida con la excepción del País Vasco. El montante supera en casi 8% al correspondiente de 2005, según informó ayer el Ministerio de Trabajo , después de la conferencia sectorial para Asuntos Laborales, presidida por Jesús Caldera, que cuenta con la participación de los consejeros territoriales.
La mayor parte de los fondos, 1.418,492 millones de euros, estará destinada a medidas de fomento de empleo, encaminadas a conseguir un mercado laboral más amplio y estable. Otros 1.012,865 millones se dedicarán a la formación profesional de los trabajadores en activo y de los que están en el paro, y los restantes 83,808 millones se aplicarán en la modernización de las oficinas del Servicio Público Estatal de Empleo, antiguo INEM. En comparación con el dinero disponible en 2005, el capítulo de medidas de fomento ha subido un 2%; el relativo a la formación profesional, un 17%; y el de los centros del SPEE, un 8,5%.