El mago de Oz es una obra pensada «para el disfrute de los más pequeños pero también con abundantes guiños dirigidos al público adulto». Así se presentaba en la web del Teatro Romea, teatro en el que se volverá a representar la función, a la obra que protagoniza una malvada bruja con acento catalán y que sueña con que la inviten al baile de inauguración del Estatut, algo que deja claro desde su primera aparición en escena.
Asimismo, ciertas frases de la Bruja del Oeste, «presidenta del campo de amapolas venenosas», pueden recordar al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero: «Con lo buena que soy, no sé por qué nadie me quiere. Tengo mucho talante para el diálogo», dice la protagonista.