Apenas tiene un año y medio de vida pero ya está dando quebraderos de cabeza. El túnel subterráneo de la plaza de Castilla, inaugurado en julio del 2004, se ha convertido en uno de los puntos negros más importantes de la ciudad. En lo que va de año, en menos de un mes, se han registrado cuatro accidentes. El último tuvo lugar ayer cuando un vehículo volcó en el túnel a primera hora de la mañana, lo que provocó una gran retención de tráfico en la zona norte y los accesos a la ciudad. No hubo heridos de consideración y, una vez retirado el coche, se acondicionó la mediana y se limpió la vía.