El caso de La Zerrichera, el escándalo que el pasado año abrió el tropel de denuncias y acusaciones sobre supuestas irregularidades urbanísticas que aún perdura, se encuentra desde el pasado lunes en manos del Fiscal Anticorrupción.
Ese día, la portavoz parlamentaria del PSOE, Teresa Rosique, y el secretario de Organización del partido, Francisco Oñate, presentaron la denuncia por las presuntas ilegalidades cometidas en la modificación del Plan General de Ordenación Urbana de Águilas para recalificar unos terrenos en la finca de La Zerrichera, parte de ellos incluidos en espacios naturales protegidos, y construir casi 3.000 viviendas, un campo de golf y un hotel.
Rosique indicó que en este caso existe «una trama gubernamental y técnico administrativa, que inicia el Ayuntamiento de Águilas y retoma y apadrina el Gobierno regional».
La denuncia está compuesta por más de 200 folios e incluye toda la documentación del expediente administrativo, así como copias de las noticias aparecidas en la prensa regional. «Está lo suficientemente argumentada y justificada», agregó la portavoz del PP, que señaló directamente al Ayuntamiento de Águilas y a la Consejería de Medio Ambiente como principales responsables del caso. De hecho, a la consejería que dirige Francisco Marqués la acusó «de asumir el proyecto urbanístico como propio al intentar colar en la UE la desprotección de los terrenos incluidos en los espacios naturales».
Sin embargo, Rosique no descarta incluir a más consejerías en sus exigencias de responsabilidades. La diputada informó de que el próximo día 31 la Consejería de Obras Públicas ha convocado al Consejo de Política Territorial, y en el orden del día figura la recalificación de La Zerrichera.
«Un informe de la Consejería de Obras Públicas de mayo de 2005 es contrario a la urbanización de la Zerrichera, y ahora el expediente está en esta consejería, que debe aprobarlo de forma definitiva», explicó Rosique. «Si finalmente lo hace -agregó- y actúa en contra de sus informes, ampliaremos la denuncia a la Consejería de Obras Públicas».
Águila perdicera
La diputada explicó que el informe de Obras Públicas rechaza el proyecto urbanístico por entender que no es posible con la actual ley del Suelo, ya que se trataba de un espacio protegido, incluido en la Red Natura 2.000, declarado LIC y Zepa y afectado por un proyecto Life de la UE para la conservación del águila perdicera.
El proyecto de La Zerrichera, según el PSRM-PSOE, «incumple la ley del Suelo, las normativas europeas y medioambientales, cuenta con la declaración de impacto ambiental favorable sin que se hayan emitido los informes preceptivos anteriores a dicha declaración y no dispone de un sólo informe favorable al mismo en la Comunidad Autónoma».
La portavoz parlamentaria del PSOE agregó que, si finalmente el proyecto se aprueba, «tendremos que pensar que hay alguien, por encima de todos los consejeros, que está muy interesado en sacarlo adelante y que debe tener unos compromisos muy grandes para hacerlo».
Recordó además que el proceso está viciado desde sus comienzos, ya que «se inició con el uso de información privilegiada por un concejal y un grupo de amigos que venden los terrenos poco después del compromiso entre el Ayuntamiento y los nuevos propietarios para recalificar el suelo de unos espacios protegidos».