Los bolsillos de los jóvenes no son muy boyantes y, probablemente por ello, elijan el buhobús como su medio de transporte en las noches d elos fines de semana. En la actualidad, la carrera mínima en un taxi cuesta 4,37 euros, que supone un recorrido de 1.800 metros o, en tiempo, estar montado en el vehículo cinco minutos aproximadamente.
El coste del billete del autobús nocturno es de dos euros, con salida desde cualquier pedanía en las que funciona, por lo que ir y volver a casa le cuesta a cada joven cuatro euros. Cada taxista hace de media 1,2 servicios en doce horas de trabajo por la noche.
«La noche es tremenda. Si hace frío te hielas y tienes que moverte con el coche, y si hace calor tienes que utilizar el aire acondicionado. Los costos aumentan por la noche», indicó José Corbalán.