La noticia de la hospitalización del concejal de Cultura y Festejos, Antonio González Barnés, corrió por la ciudad en la mañana de ayer. El edil tuvo que ser trasladado la noche del jueves, cuando empezó a sentirse mal, hasta la Unidad de Cuidados Intensivos hospital Virgen de la Arrixaca por haber sufrido un nuevo infarto al miocardio.
Según fuentes médicas, González Barnés se encuentra en la UCI «controlado y tranquilo» a la espera de la evolución. Aunque su situación es grave durante el transcurso del día de ayer fue experimentando una ligera mejoría.
En abril del año 2000 ya sufrió otro infarto cardiovascular cuando regresaba de Madrid de la presentación del Festival Murcia Tres Culturas. En aquel momento, telefoneó a su médico y se tomó lo que le recomendó, pero al llegar a murcia y no notar mejoría alguna, fue directamente a la Arrixaca. En el mes de enero del mismo año, tuvo que ser ingresado en el Morales Meseguer aquejado de una angina de pecho.
Le recetaron tranquilidad
En aquellas dos ocasiones los médicos le recomendaron tranquilidad aunque para él, con su carácter, es difícil estar sereno. Una vez que pasó el trance, expresó que «no pienso renunciar a la Concejalía porque creo que debo seguir entregando mis ideas y mis proyectos a la ciudad de Murcia».
Los mayoría de los miembros de la corporación han visitado ya al concejal para mostrarle todo su apoyo tanto a él como a su familia. Ahora, los médicos están a la espera de su evolución.
La ciudad se llenó ayer de corrillos comentando la mala noticia en los que todos los vecinos mostraban su especial afecto hacia Barni, hacia Antonio González Barnés.