La guerra del tabaco provocó ayer situaciones tan curiosas como antagónicas, hasta el extrmo de que huboi extancos que se negaron a vender cigarrillos de Philip Morris, mientras que otros agotaron los que tenían.
Asi, algunos estancos, sobre todo de Madrid, iniciaron ayer un boicot a la multinacional Philip Morris a raíz de la bajada de precio de algunas de sus marcas, entre ellas Marlboro, Chesterfield y LyM, en respuesta al alza de la fiscalidad del tabaco aprobada por el Gobierno el pasado viernes.
Por contraa mayoría de los 420 estancos de la provincia de Sevilla se han quedado hoy sin existencias de las marcas de tabaco pertenecientes a la compañía Philip Morris, que ayer hizo efectiva una bajada de precios de hasta 40 céntimos por paquete. El presidente de la asociación provincial de Estanqueros de Sevilla, Fernando Romero, explicó que estos establecimientos «se han quedado sin existencias y no pueden vender» marcas de tabaco como Marlboro o Chesterfield, ya que, al comenzar ayer a comercializarse a un precio inferior, los clientes, «como el mercado está tan inestable», han llegado a comprar hasta cuatro y cinco cartones por persona.