Con más de 1.500 instrumentos procedentes de todos los continentes y rincones del mundo, se abre esta tarde al público, a las 20.00 horas, el Museo de la Música Étnica de Barranda. «Un museo de características únicas en el mundo», asegura Carlos Blanco Fadol, director del museo y propietario de la magnífica colección de instrumentos que nutre este espacio dedicado a la promoción y difusión de la música en todos sus aspectos. «Una colección única y posiblemente la mejor del mundo -apunta José Miguel Noguera, director general de Cultura-, que Carlos Blanco Fadol, uno de los etnomusicólogos más importantes del planeta, ha cedido a la Comunidad por 5 años prorrogables». La colección, que se podrá visitar en Barranda y está valorada en más de 1,3 millones de euros, cuenta con instrumentos que van desde el siglo III antes de Cristo -«una campanilla íbera», apunta Blanco Fadol- hasta el siglo XX.
Con un continente de lujo -un edificio diseñado por el arquitecto Jesús Carballal que integra zonas al aire libre (escenario y graderío y zona de exposición), zonas cubiertas e incluso los restos de un molino harinero de 1880-, el Museo de la Música Étnica de Barranda es un museo del siglo XXI en el que se han incorporado todas las nuevas tecnologías. Así, a través de paneles gráficos, pantallas táctiles y sistemas individuales e interactivos de audio y vídeo, los visitantes podrán ver la zona a la que pertenecen los instrumentos, cómo se tocan y cómo suenan, algo imprescindible en un museo que nace con un espíritu eminentemente didáctico.
Una referencia
El museo, que gestionará Caravaca Jubilar «para integrarlo en la oferta turística y cultural del Noroeste», aclara Noguera, pertenece a la red de museos autonómicos. «En principio, podría parecer disparatada la idea de ubicar este museo en una localidad de 1.000 habitantes, pero Barranda es desde hace un cuarto de siglo el referente más importante en lo que a música tradicional o de raíz se refiere por la recuperación y mantenimiento la fiesta de las Cuadrillas, que ha convertido a la localidad en un punto de referencia, tanto en nuestra Región como fuera de ella, ya que hoy en día acuden al encuentro de cuadrillas de Barranda grupos de toda España», puntualiza el director general de Cultura.
Con una envergadura tremenda -el edificio ha costado 900.000 euros y 500.000 euros, el montaje-, el Museo de la Música Étnica se abre al público con su sala principal, la perteneciente al museo del siglo XIX restaurado, dedicada a las Cuadrillas de Animeros y Aguilanderos de Barranda y la música popular de nuestra Región. «Por Barranda y por sus fiestas estoy aquí y llevo diez años empeñado en la creación de este museo (que ya es una realidad para mí increíble todavía) cuya filosofía es potenciar la música de los pueblos del mundo», explica Carlos Blanco. Además, el director del museo adelanta que ha realizado su particular homenaje a la Región, hasta donde llegó hace 40 años directamente desde Uruguay. «Hay un recorrido de agua, que cae desde arriba y, a través de una reproducción en metal y a escala de la Ñora de Alcantarilla, va a producir música folclórica. Tiene distintos temas: Con el vito, vito, Inesita, Inés... interpretados con sonidos de instrumentos típicos españoles: los platillos murcianos, el tambor rociero de Andalucía, el tamboril gallego, las castañuelas manchegas y el xilófono valenciano», detalla este experto e inventor de este macroinstrumento.
El museo se divide en secciones que dan comienzo con una dedicada al origen de la música, en el que se explica cuáles fueron los primeros instrumentos que surgieron y cómo repercutieron en la vida y sociedad de los más primitivos clanes, y se explica la clasificación de los instrumentos por tipos.
A partir de ahí, el visitante irá recorriendo las salas y apreciando los sorprendentes instrumentos que Carlos Blanco ha reunido en los últimos 35 años y que irán presentándose al público clasificados por sus usos: funerarios, de esclavitud, de mendigos itinerantes, para la guerra, del pueblo gitano, religiosos, de magia y brujería, para enamorar, para imitar animales y para inducir al estado de trance; por su origen según al continente que pertenezcan, donde estarán los más representativos de cada uno de los cinco continentes; así como grandes instrumentos, como los que integran el gamelán, una orquesta completa, donada por el Gobierno de Indonesia, con la que 15 músicos indonesios pondrán hoy el punto musical al acto inaugural.