El accidente tuvo lugar en lo más espeso de la falda de la sierra de Tercia. Las nubes bajas apenas dejaban ver a los equipos de emergencia a 25 metros, aunque conforme fue avanzando la tarde la niebla se fue despejando en algunas zonas.
Los vehículos de emergencias se quedaron a unos dos kilómetros del accidente. Desde allí, se tuvo que llevar todo el operativo. Los furgones funerarios no pudieron, ni siquiera, llegar hasta este punto, por lo que se quedaron en el acueducto del trasvase. Miembros de Protección Civil ayudaron en las labores de levantamiento de los cadáveres.
Los tres cuerpos fueron introducidos en sudarios que portaron en camillas hasta uno de los todoterrenos de Protección Civil. Más tarde fueron trasladados a los féretros funerarios.