El Polaris World Murcia afrontaba el inicio de esta Copa Príncipe, segunda en la historia de los murcianos, después de vencer en Huelva y confirmar la reacción que le había llevado al cuarto puesto. Los de Husseín habían caído en los dos enfrentamientos previos ante León, aunque con una sensación agridulce debido al marcador ajustado en ambos choques y por la sensación de haber perdido contra un rival inferior y con menos potencial físico. A la tercera fue la vencida y Polaris conseguía quitarse los fantasmas de un plumazo inflingiendo a León un severo correctivo que sirve en primer lugar para acceder a la final de una competición que nunca ha ganado y en segundo lugar para ganar autoconfianza de cara a afrontar un tramo final de competición en el que León será un competidor en pos de un puesto en la liga ACB. Murcia salía en el primer cuarto enchufado al partido sabiendo que si corría a gran velocidad e iba por delante en el marcador le podía hacer daño a las piernas de un veterano León. Triguero imponía su físico dentro de la pintura cumpliendo a la perfección con el papel que Husseín quiere de él, Sala acertaba dirigiendo al equipo y Howard Brown marcaba las diferencias en el tiro de dos. Los de Husseín, después de un primer cuarto muy apretado, conseguían cerrar la primera manga por delante en el marcador (18-22). En la segunda, el técnico canario movía el banquillo para darle descanso a Triguero, Sánchez y Waleskwoski, mientras que su equipo perdía la ventaja en dos malas gestiones defensivas (23-22). La entrada de Robles hacía más fuerte a Murcia en el tiro exterior y ponía a Polaris nuevamente por delante en un lance del partido psicológicamente muy importante (23-28). Murcia supo aguantar la ventaja en el electrónico hasta el descanso a pesar de la falta de criterio de los árbitros (30-34).