En el Pleno municipal no se habla aún catalán pero se debate sobre él. La concejal de Bienestar Social, Maruja Pelegrín, presentó una moción por la defensa de los derechos de los castellanohablantes en la que exigía al Gobierno tripartito «que respete la Constitución y las leyes que regulan el uso de las diferentes lenguas oficiales». Tras un intenso debate con el portavoz socialista, en el que éste dijo que «al ritmo que van, tardarán mucho tiempo en comerse una rosca en Cataluña» se aprobó la moción popular.