Investigación e innovación alimentaria son los pilares del Centro Tecnológico de la Conserva, que desarrolla líneas sobre la producción de envases asépticos y los tratamientos de esterilización. La investigación se lleva a cabo de forma paralela a las demandas del consumidor, «cada vez más formado y exigente», indica Luis Dussac, su director.
Otra labor prioritaria es la realización de acciones de formación continua entre los profesionales del sector. En primavera tendrá lugar una jornada dirigida a industriales sobre etiquetado con el propósito de que las empresas cumplan la reglamentación de los países destinatarios. También se llevará a cabo un curso de formación para profesionales que supervisan productos de baja acidez exportados a Estados Unidos.