El PSOE acusó ayer al director de Radiotelevisión, Juan Máiquez, de actuar «de sicario de Valcárcel y poner su cargo al servicio de los intereses del Partido Popular». Los socialistas consideran «una desfachatez que utilice los términos veracidad y pluralidad para hablar de una televisión autonómica que ha nacido bajo la sombra del escándalo».
La dirigente socialista Lola Hernández pidió a Máiquez que «si no hay nada que ocultar, explique por qué ni Valcárcel ni Ruiz Vivo quieren comparecer en la Asamblea Regional para informar sobre la concesión de la televisión autonómica a la productora del ladrillo». En su opinión «pierde el tiempo intentando justificar lo injustificable, porque los murcianos saben perfectamente lo que hay detrás de todo este asunto».
Hernández indicó que «aquí el único que miente es Máiquez, pues en las actas del Consejo de Administración de RTRM queda demostrado que el PSOE votó en contra del Pliego de Condiciones Técnicas para la contratación de la productora, cuyo contenido ya ofrecía sospechas de estar realizado a medida».
También indicó que votar en contra del dictamen de la Mesa de Contratación «es absurdo, puesto que sería tanto como acusar de prevaricación a los funcionarios que se ocuparon de valorar las ofertas. El PSOE no se dedica a perseguir a los trabajadores de la administración, aunque el PP trate de utilizarlos de pantalla para desviar la atención de sus maniobras», declaró.
Para la responsable del PSOE, «Máiquez demuestra que ni siquiera conoce los procedimientos administrativos de los que es responsable, pues acusa al PSOE de firmar un informe técnico, cuando esto es un requisito obligado de todos los consejeros de RTRM, estén o no de acuerdo con su contenido».