Todo ha quedado en un compás de espera. Después de días de especulaciones y rumores, habrá que esperar todavía un poco más para conocer el futuro de las 12.000 viviendas de la primera fase de la urbanización Condado de Alhama de Polaris World. El PSOE y la ex edil popular Teresa Rodríguez forzaron ayer que la aprobación definitiva de este plan parcial se retirara del orden del día. El PP, en minoría tras la expulsión de la concejal díscola en noviembre, no tuvo más remedio que aceptar, porque de lo contrario el plan habría sido rechazado.
El portavoz socialista, José Espadas, quiso dejar claro que su partido «no está en contra del desarrollo urbanístico, ni de Polaris», pero aseguró que «quedan algunos flecos» que no están claros, entre ellos el abastecimiento de agua. La urbanización gastará, según sus cálculos, «10 millones de litros diarios», y consideró que no ha quedado suficientemente claro que haya previstas infraestructuras suficientes para soportar ese gasto. Tras el duro enfrentamiento entre el PSOE y Polaris este fin de semana, a cuenta de las relaciones entre el concejal del PP de Murcia Sánchez Carrillo y el presidente de la empresa, se especulaba con cuál sería el voto de los socialistas alhameños, que finalmente optaron por forzar el aplazamiento de la aprobación del plan parcial en lugar de rechazarlo de forma directa. De hecho, Espadas aseguró que si sus dudas se aclaran, «no nos dolerían prendas en apoyarlo».
También la ex edil del PP Teresa Rodríguez apoyó que el plan parcial quedase sobre la mesa, y propuso que se estudie la posibilidad de reducir el número de viviendas. «Si hay informes negativos que dicen que no está garantizada el agua, con menos viviendas será más fácil conseguir que los estudios sean positivos», argumentó. Izquierda Unida fue la más beligerante con el proyecto. Su portavoz, José Díaz, ironizó con que «plantar chalés en lugar de hortalizas no es la solución a los problemas de la cuenca del Segura» e insistió en que un informe de la CHS dice que «no hay recursos hídricos suficientes». Con nueve concejales dispuestos a votar en contra frente a la minoría del PP (ocho), el edil de Urbanismo, Ángel Cánovas, aceptó la retirada del punto del orden del día, no sin antes defender que «hay un informe técnico que analiza punto por punto todas las objeciones, y todas se han superado». Además, advirtió de las consecuencias económicas que podría tener un rechazo del proyecto en un próximo Pleno. «La empresa podría recurrir porque no se puede anular un plan parcial a estas alturas si no es con unas argumentaciones técnicas; lo contrario sería prevaricación». El alcalde, Juan Romero, se limitó a asegurar que «ni legal ni moralmente teníamos motivos para no llevar este punto al pleno, aunque hayamos aceptado dejarlo encima de la mesa».