El documento acordado ayer por las organizaciones empresariales de la Región de Murcia incluye un discreto toque de atención a las declaraciones del consejero delegado de Polaris World, Pedro García Meroño, que sirvieron de detonante a la polémica con el secretario general del PSRM-PSOE.
La cumbre empresarial convocada de forma urgente por el presidente de CROEM, Miguel del Toro, tenía por objeto inicialmente contestar a las denuncias de Pedro Saura, pero ayer el comunicado se justificaba también por «la continuidad del debate público que se mantiene por grupos políticos, con incorporación última de declaraciones de determinadas empresas», en clara alusión al propietario de Polaris.
El ataque furibundo de García Meroño al líder de la oposición, sin precedentes en el mundo empresarial regional, no ha sentado nada bien a numerosos empresarios, aunque casi ninguno quiera reconocerlo públicamente. «Si todos hiciéramos lo mismo cada vez que nos surge algún problema en un ayuntamiento, estaríamos todos los días poniéndonos verdes unos a otros», comentaba ayer un empresario de la construcción.
Otro empresario aludía a la «responsabilidad social» del consejero delegado de Polaris, cuya empresa es una de las principales exportadoras de la imagen de la Región de Murcia en el extranjero, para no entrar en polémicas que elevan la tensión política y social.
Pedro García Meroño no intentó en ningún momento canalizar sus quejas y denuncias contra el dirigente del PSOE murciano a través de las organizaciones empresariales representativas, con lo que, según otro empresario, «se podría haber conseguido más y con menos ruido».