El objetivo que perseguía la junta directiva del Águilas de llenar El Rubial, con entrada gratuita al partido del pasado domingo ante el Conquense fue alcanzado: el campo se llenó, el equipo se sintió arropado y además ganó.
Sin embargo ya han aparecido las primeras quejas de los que se consideran perjudicados con esa medida: los socios y abonados. Esos mismos a los que se atrajo con aquella campaña en la que se sorteó una moto, los que aportan su dinero al club al principio de la temporada y que en definitiva son la fiel afición que acuden cada domingo a animar a su equipo. Contra el Conquense, además, en muchos casos sus asientos fueron ocupados por los que no habían pagado.
Los socios y abonados se preguntan cuántos irán a ver al Águilas el próximo partido en el que habrá que pagar. Piden que también se les dedique un día, el Día del Socio, y que por lo menos se les regale una camiseta del Águilas CF. Sin embargo, seguro que cada socio se sentiría satisfecho si en el próximo partido los no habituales y que fueron a ver el partido porque no se pagaba, esta vez acudan y abonen su entrada.