Pepe y Unai, Unai y Pepe. Dos entrenadores que le han puesto esmoquin al fútbol regional, que anda de tiros largos por el Guadalentín. Entre los dos suman 69 años, número erótico como erotizados andan en Lorca y Águilas con el camino de sus equipos en Segunda y Segunda B, que parece tocado por una varita mágica. Los dos están rabiosamente enamorados del fútbol y son rabiosamente jóvenes, tan jóvenes que Emery, 34 años y entrenador del Lorca, recuerda todavía la primera bronca que tuvo que echar a los que dos días antes eran sus compañeros. «Comprendieron que ya no era un jugador y lo entendieron», dice. Y es que el entrenador que ha situado al Lorca a un pasito de Primera cruzó a todo gas la frontera entre una y otra profesión.