El Servicio Federal de Seguridad ruso (FSB, antiguo KGB) acusó ayer formalmente de espionaje a cuatro miembros de la representación diplomática de Reino Unido en la capital rusa. Según el FSB, los diplomáticos, fueron sorprendidos «con las manos en la masa». El anuncio hecho por el portavoz de los servicios secretos rusos estuvo precedido de un reportaje, difundido el domingo por la noche a través del canal de televisión estatal RTR, en el que aparecían en acción, observados por cámara ocultas, esos cuatro presuntos espías y un colaborador de nacionalidad rusa. Utilizaban un pedrusco hueco, en cuyo interior había un pequeño ordenador y un transmisor. Uno de los acusados de espionaje, según Moscú, se dedicaba a financiar Organizaciones no Gubernamentales (ONG) extranjeras.