El Fuerte de Navidad, una de las construcciones militares más singulares de Cartagena, se prepara para cambiar los ecos de su pasado militar por las resonancias turísticas de su futuro. Gracias a una inversión de 1.518.000 euros, la antigua fortaleza defensiva de la ciudad (situada a la derecha de la bocana del puerto) está siendo recuperada ya como centro de visitas y exposiciones.
«Cartagena no es sólo púnica o romana, sino que tiene una gran riqueza en baterías y fortalezas militares. Y el proyecto del Fuerte de Navidad supone un paso más en el esfuerzo por poner en valor nuestro gran patrimonio histórico-artístico», destaca el concejal de Cultura, José Cabezos.
La primera fase de las obras, que concluirán en mayo próximo, consisten en la restauración de las instalaciones, que datan del siglo XIX y tienen estilo neoclásico (aunque el faro cercano fue construido en el siglo XVII).
La carretera y el cantil
La empresa Azuche y Villegas está siendo la encargada de estos primeros trabajos. Los operarios han acondicionado ya el cantil del muelle y un kilómetro de la carretera de acceso al faro de Navidad. Actualmente abordan la restauración del propio fuerte.
Tanto en la limpieza y recuperación de los muros, el acondicionamiento de las casamatas y la construcción de una sala multiusos y de varias zonas cubiertas se pondrá el mayor cuidado. Se aplicarán criterios de restauración monumental.
El objetivo, señala el concejal Cabezos, es no alterar «ni la forma, ni la imagen ni los materiales originales del fuerte». Como ejemplo, se respetará el juego cromático que forman la caliza rojiza y las areniscas de los marcos.
Después de estos trabajos, que deben estar terminados en mayo próximo, se empezará la instalación del futuro museo, donde se expondrán al público instrumentos y materiales de la antigua fortificación restaurados.
En enero de 2007, fecha prevista para la inauguración, se pondrá en marcha un programa de exposiciones con tres ejes. El primero estará dedicado a la arquitectura defensiva del Mediterráneo y su relación con Cartagena; el segundo, a la función defensiva de las baterías de costa y el contexto histórico de las construidas en la ciudad; y el tercero, a la descripción del Fuerte de Navidad y su antigua organización humana y logística.
Antigua batería de salvas
Esta antigua instalación militar (que cuenta con una capacidad para ocho cañones) fue reconvertida en lugar de para las salvas militares a principios del siglo XX, y quedó obsoleta en torno a 1950.
Ahora, la Dirección General de Cultura de la Comunidad Autónoma y el consorcio turístico Cartagena Puerto de Culturas emplean fondos europeos del programa Euromed Heritage II para que, desde su privilegiada posición como vigía de la entrada por mar, el Fuerte de Navidad sea un referente en el presente de la ciudad.