El partido que el Real Murcia juega esta tarde en La Condomina ante el Sporting supone el nacimiento de una nueva era tras la destitución de Casuco. Kresic inaugura su etapa en el banquillo grana con la difícil papeleta de llevar al equipo a los puestos de ascenso a Primera División, donde el Murcia ya estuvo a comienzos de la temporada, pero de los que se ha ido alejando a medida que el campeonato ha avanzado. Kresic buscará el quinto ascenso de su carrera con la presión de que al presidente Samper no le vale otra cosa que el ascenso para inaugurar el nuevo campo con un equipo en Primera División. Hoy, la mayoría política socialista en el Gobierno hará pública su última propuesta estatutaria, que ya tiene carácter de definitiva en lo esencial, aunque está abierta como es lógico a negociaciones y correcciones de menor cuantía, que en todo caso ya no se someterán a nuevos debates multilaterales antes de que comiencen -si ha lugar porque el Estatuto siga adelante- los trabajos de la Comisión Constitucional el próximo día 7. Finalmente, y como resultaba previsible, el Gobierno mantiene su criterio en lo referente al término nación -tan sólo se acepta que el preámbulo reconozca que ciudadanos de Cataluña creen constituir una nación, compatible con su pertenencia al Estado español- y en lo relativo a la financiación, que habrá de desenvolverse en un marco multilateral. De hecho, el Ejecutivo de Zapatero ha planteado un ultimátum al nacionalismo catalán: o acepta estos criterios, sobre los que el PSOE y el Gobierno ya no tienen margen, o no habrá nuevo Estatuto. Si finalmente no hay estatuto, las consecuencias serán graves, pero resulta muy tranquilizador que la cuestión esté irremisiblemente planteada en estos términos.