Al final, ya saben. Apuesta Samper. Don Jesús en estado puro. Aparcó en un tris los bisbiseos de Husillos («presi, José González es un crack») y apuntó hacia este croata de largo recorrido y contrastada experiencia. Un especialista en reflotar barcos en cuyo dilatado curriculum afloran varios ascensos. En cierto modo se podría decir que el presidente nos ha regalado un sargento de hierro en el mercado de invierno. Un hombre de disciplina férrea, un entrenador de alto caché que, además, viene acompañado de ayudante y preparador físico con lo que la nómina de técnicos en La Condomina debe andar ya por la quincena. Para que luego digan que cuando tiene que ponerlos, los billetes, Samper no los pone.