La rápida actuación de los servicios de seguridad del hospital Reina Sofía permitió que todo quedara en un susto. Eran las ocho de la mañana, aproximadamente, y en la primera planta del sótano, junto al salón de actos, un grupo de operarios trataba de solucionar una avería serrando con una sierra eléctrica el tubo neumático por el que circula la ropa sucia desde las plantas a la lavandería. Una chispa saltó a las prendas que se encontraban en el conducto, y comenzó el incendio. El fuego alcanzó escasas proporciones, pero el tubo se convirtió en una chimenea que extendió la humareda por varias plantas.