La Región de Murcia necesita una respuesta clara y rápida que despeje la incógnita suscitada por el nuevo escenario financiero de la Unión Europea para el periodo 2007-2013. No basta a estas alturas con pronunciamientos de buenas intenciones, ya que hay en juego nada menos de 1.000 millones de euros en subvenciones europeas. Partiendo de la base de que hay que pagar la factura de la ampliación europea, y de que Murcia debe ceder algo en el nuevo reparto de fondos, en justa correspondencia a los 3.000 millones de euros recibidos desde nuestra integración en la UE; no se puede ignorar a renglón seguido que las condiciones establecidas para reducir el nivel de ayudas resulta discriminatorio para Murcia, puesto que obviando el efecto estadístico los niveles reales de renta y de convergencia están alejados todavía de la media europea antes de que se produjera la ampliación.
Una cosa es bajar el listón, y otra que la altura sea distinta según las regiones. El viaje de Ramón Luis Valcárcel ayer a Bruselas era necesario para concienciar a sus dirigentes de que, al menos, es necesario un trato igualitario.