El investigador surcoreano Hwang Woo-suk, ex pionero de la clonación, admitió ayer haber falsificado sus «primicias mundiales» y pidió públicamente disculpas, mientras la justicia procedió a registrar su domicilio y laboratorio en busca de pruebas.
«Como autor de artículos en los que aparecían hechos falsos, me considero responsable, lo admito y pido perdón», declaró el doctor Hwang. Excusas a las que sumó Kim Guen-tae, ex ministro de Salud.
Estas excusas oficiales llegan después de que una comisión de la Universidad de Seúl, a la que pertenece, concluyera que cometió «fraude» en dos de sus descubrimientos: la extracción en 2004 de una línea de células madre a partir de embriones obtenidos por clonación y, en 2005, la producción de once colonias.
Considerándose víctima de una conspiración de sus colegas, el investigador afirmó que había logrado reproducir por clonación un centenar de blastocitos (embriones humanos). En cuanto al «descubrimiento» anterior, publicado en 2004, rechazó las conclusiones de los expertos y reiteró que había sido capaz de extraer una colonia de células madre.