Los resultados de «El Observador Cetelem 2006» apuntan que el contexto europeo está marcado por la negativa a la ratificación de la Constitución Europea de Francia y Holanda, actitudes que influyen y bajan las perspectivas de consumo en el viejo continente.
La percepción de los ciudadanos obliga a diferenciar entre países optimistas (España, República Checa, Rusia y Reino Unido); países con sentimientos divididos (Eslovaquia, Hungría y Bélgica); y países más inquietos (Francia, Alemania, Italia, Polonia y Portugal).Junto con la incertidumbre política de la Unión, el petróleo es otro de los factores influyentes en el consumo europeo. La subida del precio del combustible podría minar las buenas intenciones de compra y convertir el «sí» al consumo ampliamente manifestado en un «probablemente» a la hora de concretizar la compra.