Está claro que el medio por el que Michael Nyman ha cautivado a la mayor parte de su público ha sido el de las bandas sonoras, en las cuales el piano siempre ha destacado como principal protagonista. Por eso un disco de sus mejores composiciones para filmes, The piano sings, piezas recogidas del periodo 1993-2003 (post Greenaway), resultaba un atractivo reclamo a su visita. Con ese aspecto despistado, desaliñado, incluso a veces insultantemente ausente, sus calcetines a rayas y sus profundas gafas, el concierto comenzó acompañando del cortometraje East end (Phil Maxwell y Hazuan Hashim) que presenta fotos en blanco y negro de habitantes de la zona este londinense, para el que el compositor inglés aprovechó tres piezas de la banda sonora de Wonderland (Michael Winterbottom) interpretadas continuadamente y de forma algo abrupta.