El Dakar estuvo de luto ayer en la entrada en Malí, ya que no hubo competición para las motos por el fallecimiento de Caldecott el pasado lunes, mientras que los coches sí que compitieron y con buena actuación española. Carlos Sainz fue el más rápido en la especial, después de que sus mecánicos trabajaran toda la noche para reparar el motor del Volkswagen que había roto un pistón y llegó a la meta remolcado por otro español, Marc Blázquez y su Nissan Navara. El madrileño, que ya no tiene nada que hacer en cuanto a la general, se entregó a fondo y fue el más rápido, por delante de Nani Roma, que poco a poco se acerca al tercer puesto de la general, del que le separan seis minutos.