Un vigilante de seguridad del Palacio de Telecomunicaciones de Madrid, sede central de Correos, mató ayer a tiros a dos compañeros, hirió a otra guardia jurado y luego, con la misma escopeta de caza, se voló la cabeza. El asesino tenía problemas laborales, estaba de baja y se encontraba en trámites para ser despedido.
Tanto el agresor como los dos vigilantes fallecidos y la herida son empleados de la empresa de seguridad Orma Seguridad, Servicios y Control, contratada por las compañías Dragados y FCC, adjudicatarias de las obras de remodelación que se están llevando a cabo para convertir el palacio en la nueve sede del Ayuntamiento de Madrid. Los hechos tuvieron lugar a las 18:20 horas de ayer en un pasadizo descubierto que conecta el palacio con otras dependencias oficiales , justo a la espalda de la plaza de Cibeles.
A esas horas, el agresor, de 35 años, y que se encontraba de baja laboral por motivos psicológicos, aparcó su vehículo frente a uno de los accesos secundarios del complejo en obras. Descendió del coche y a pie se dirigió a la garita de entrada, armado con la escopeta y con una catana.
Cuando su compañero de guardia, un varón de 49 años, le preguntó a dónde se dirigía, el individuo, sin mediar palabra, le descerrajó un disparo en la cabeza que acabó con su vida de inmediato. La víctima recibió en la cara el impacto de siete postas a bocajarro. Otros dos agentes de seguridad acudieron al pasadizo alertados por los disparos. El primero de ellos, otro hombre, fue alcanzado en el vientre por otros siete balines. El segundo, una mujer de 50 años, recibió seis impactos de proyectiles en el pecho y en el abdomen. Luego, el asesino anduvo unos treinta metros y terminó por quitarse la vida con la misma escopeta, disparándose en la sien. Cuando los servicios de emergencia y la policía llegaron al lugar de los hechos se encontraron con «una verdadera carnicería». El delegado del Gobierno en Madrid, Constantino Méndez, confirmó que el agresor sufría problemas laborales se trata de un caso claro de «enajenación mental».