La creciente demanda de vehículos todoterreno va acompañada en muchos casos del interés de algunos empresarios por desgravar su precio, lo que en los últimos años ha ocasionado malentendidos con Hacienda. Sin embargo, las leyes son claras. Así, resulta imposible desgravar la totalidad del precio de la compra, al menos durante el primer año. Hacienda permite desgravar el 16% anual de la base imponible, hasta que se complete totalmente el precio de la compra.
La cuestión se suscita cuando un empresario adquiere un todoterreno y pretende desgravar su precio, argumentando que es un vehículo que utiliza habitualmente para su trabajo. Sea o no verdad.
Antonio Juan Pérez, de Carrillo Asesores, advertía ayer de que «es una cuestión que debería estudiarse caso por caso, aunque, por regla general, Hacienda permite desgravar la mitad del IVA».
A pesar de todo, las inspecciones de Hacienda a aquellos que intenten desgravar un vehículo de esta clase son frecuentes. Sobre todo, porque los inspectores han constantado que el fraude está muy extendido. Así, Antonio Juan aclara que este organismo «cruza sus datos con la Dirección General de Tráfico para comprobar las matriculaciones e indagar. Parece lógico».