El presidente de la Federación Regional de Empresarios del Metal de Murcia (Fremm), Francisco Pellicer, propietario de un concesionario de tototerrenos, considera que la principal motivación de los conductores cuando adquieren este tipo de vehículos es la seguridad.
«Compran un seguro de vida -indica Pellicer-, porque estos automóviles son mucho más resistentes ante vuelcos, golpes o roces». No obstante, el empresario también admite que los todoterrenos se han convertido en objetos de lujo y emblemas de un estatus social alto. «Pero no son la mayoría -comenta-. Quitando aproximadamente una cuarta parte que los compran por el lujo, el resto lo hace porque son más seguros y para emplearlos en sus empresas como transporte».
Pellicer subraya que, a pesar de los notables aumentos en la venta de todoterrenos en la Región, su cifra global es aún pequeña con respecto al conjunto de turismos que se matriculan, por lo que su incidencia comercial en el sector es limitada. «Sólo son unos 250 o 300 al mes los que se venden, frente a los más de 3.500 turismos, por lo que no son significativos», explica el presidente de Fremm.
Pellicer valora mucho más el crecimiento en un 6% de la matriculación de turismos registrada el pasado año en la Región, ya que coincide con una moderación general en las ventas, como lo prueba que la matriculación de automóviles en España en 2005 tan sólo creciera un 0,8%.