 MULTITUD. Los vecinos de Sangonera la Verde, ayer, cuando llegaban a las puertas del Ayuntamiento de Murcia. / J. CARRIÓN / AGM
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Seguridad: Un cuartel de la Policía Local permanente con 17 agentes y la obtención de medidas complementarias con la Delegación del Gobierno.
Cultura: El funcionamiento de la biblioteca pública con el mismo horario, personal y medios que las de cabecera.
Electricidad: Las inversiones necesarias por parte de Iberdrola para adaptar las redes eléctricas y los transformadores a la demanda de la población.
Sanidad: Un centro de salud en condiciones y no un pequeño ambulatorio disfrazado de centro de salud.
Deportes: Una piscina cubierta climatizada, ya que después de varios años para su construcción, nos hicieron una sin cubrir, cuando en el proyecto original era cubierta. La construcción de un nuevo pabellón o la ampliación de éste con graderíos.
Educación: La ampliación del instituto, pues se ha quedado pequeño a los tres años de su construcción. La creación de plazas públicas de primaria con la construcción de un colegio.
Transporte: El refuerzo del transporte urbano en las horas punta.
Infraestructuras: La construcción inmediata del desvío de Sangonera. Arreglo de aceras y calles.
Servicios: Mejoras del servicio de correos, que sufre importantes retrasos. Uno de los convocantes de la manifestación da instrucciones a los vecinos antes de emprender la marcha. / J. C. / AGM Poco después de las diez de la mañana, centenares de vecinos ya estaban preparados para dirigirse a Murcia . / J. C. / AGM Los más pequeños de Sangonera la Verde, pancarta en mano, también quisieron participar en la manifestación. / J. C. / AGM Participantes en la marcha, a su llegada a las inmediaciones de La Glorieta, que significaba el final de su recorrido. / J. C.ARRIÓN / AGM En la pancarta de la cabecera de la protesta se podía leer: Alcalde, Sangonera no es de tercera. / J. CARRIÓN / AGM |
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Cerca de mil manifestantes, 800 según la Policía Local, y más de 4.000 según la organización convocante de la marcha, la asociación de vecinos Ermita Nueva de Sangonera la Verde, recorrieron ayer a pie los más de 10 kilómetros que distan entre la pedanía y el Ayuntamiento de Murcia, para pedir una serie de mejoras, entre ellas mayor vigilancia y control para evitar la oleada de robos que vienen sufriendo desde hace meses.
Durante la protesta, los vecinos -cargados de pitos y cacerolas- armaron un gran estruendoy obligaron a la Policía Local a reorganizar el tráfico a lo largo de todo el recorrido de la marcha.
En algunas de las muchas pancartas que portaban los vecinos se podía leer Alcalde, Sangonera no es de tercera, Con la cultura no se juega o Sangonera fuente de ingresos que recibe gotas y miseria. Y éste era sin duda el sentir de los centenares de sangonereños que quisieron echarse a la calle para llamar la atención de la Administración, y del propio alcalde de Murcia, sobre la «penosa situación» en la que, a su juicio, se encuentra la pedanía.
Los constantes cortes de luz, el recorte del horario de la biblioteca pública, el deficiente estado del centro de salud, o la falta de plazas de educación primaria, entre otras muchas, fueron las reivindicaciones de los vecinos de Sangonera la Verde.
Tras llegar a la puerta del Consistorio, el portavoz de la asociación vecinal Ermita Nueva, Bartolomé Vidal, leyó un manifiesto en el que se enumeraban todas las peticiones de los vecinos y además explicó que «desde el Ayuntamiento ven ejércitos y conspiración cuando sólo hay vecinos; lo que tienen que hacer es cumplir con su tarea de velar por la seguridad».
La concejala de Seguridad, Nuria Fuentes, acompañada de varios ediles, y otros representantes vecinales de Sangonera la Verde, recibió a dos miembros de la asociación convocante de la manifestación para escuchar sus peticiones y mediar en la situación pidiendo hoy mismo una reunión en la Delegación del Gobierno para tratar en profundidad la cuestión de la seguridad ciudadana.
En un principio, la otra plataforma vecinal de la pedanía, y el propio alcalde pedáneo, anunciaron que no iban a participar en la manifestación, pero finalmente decidieron sumarse a la marcha; algo que provocó momentos de cierta tensión durante todo el recorrido de la protesta, y también al finalizar la reunión en el Ayuntamiento, ya que ambas asociaciones se acusaron mutuamente de representar determinados intereses políticos.